Se extienden a la Comic-Con los casos de acoso y abuso sexual

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Comic-Con, que cada año congrega más de 130 mil admiradores, artistas, coleccionistas y eruditos de la cultura geek, entró a la era de los movimientos #MeToo y #Time’s Up, con al menos una figura notable retirándose debido a señalamientos de conducta sexual inapropiada. Pero prevalecen las interrogantes sobre si los organizadores de la convención tomarán medidas adicionales para manejar acusaciones de acoso durante la convención que inicia este miércoles por la noche en San Diego.

La convención siempre ha sido un hogar para entusiastas de los libros de historietas y de género y un refugio donde admiradores con cosas en común se mezclan, pero también ha sido un lugar plagado por el acoso de mujeres, cosplayers, público general y hasta vendedoras de mercancía.

No creo que ninguna convención haya sido históricamente un lugar seguro o acogedor para las mujeres, señala Cher Martinetti, directora editorial del sitio SYFY Wire’s Fangirls.

El acoso sexual en las convenciones para fans es un problema a menudo abordado, pero el escrutinio será aún más intenso este año con la intensificada consciencia sobre la violencia sexual.

Fundador de Nerdist, uno de los acusados

Apenas hace unas semanas, el fundador de Nerdist, Chris Hardwick, pilar de la Comic-Con que suele moderar numerosas conferencias, se retiró de los paneles de AMC y BBC America tras ser acusado por una ex novia de violencia sexual, señalamientos que él ha negado.

Desde el pasado otoño un puñado de rostros familiares en la Comic-Con también han sido acusados de conducta inapropiada, incluidos el fundador de Ain’t It Cool News, Harry Knowles, y el creador de Honest Trailers, Andy Signore.

La convención tiene un código de conducta que sus representantes dicen que fue creado como una amplia medida que hace de la seguridad de los asistentes una prioridad.

Queremos que todos los participantes sientan que si son tratados de una manera que los hace sentir incómodos, hay un sistema que responderá a conducta inapropiada y acoso sexual, aseguró Comic-Con International a The Associated Press el domingo.

Según el código, los asistentes deben respetar las reglas comunes de comportamiento público e interacción personal y el acoso o comportamiento ofensivo no serán tolerados.

Especifica que cualquiera que se sienta en peligro debe reportarlo a un elemento de seguridad o a un miembro del personal del Centro de Convenciones de San Diego. Cualquiera que viole el código de conducta está en riesgo de perder su pase.

Sin embargo, como la mayoría de las grandes charlas y festivales del espectáculo, los actos no paran cuando el centro de convenciones cierra: muchos asistentes continúan sus noches en fiestas e instalaciones fuera de la sede, más allá del alcance del personal de seguridad, durante el encuentro de cuatro días.

La Comic-Con tiene la particularidad de que muchos de sus asistentes usan disfraces, algo que puede ser revelador.

En 2014, un grupo llamado Geeks for CONsent pidió una política formal anti-acoso en la Comic-Con. Los organizadores del grupo portaron pancartas y repartieron ese año tatuajes temporales que decían Los disfraces no equivalen a consentimiento.

Representantes de Comic-Con International declinaron proporcionar detalles sobre sus medidas de seguridad, pero informaron que trabajan de cerca con el Departamento de Policía de San Diego y otras entidades de la ley. También emplean varias compañías de seguridad privadas.

Algunos asistentes esperan una atmósfera diferente este año debido a los movimientos sociales y el mensaje implícito enviado cuando Hardwick se retiró de su panel.

Martinetti, quien será la anfitriona de una sesión el viernes sobre mujeres que están cambiando el juego en la ciencia ficción y el contenido de género, con panelistas como la creadora de Crazy Ex-Girlfriend, Rachel Bloom.

Fuente: La Jornada