Preservan la Danza de los Guerreros del Sol en Juxtlahuaca

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** El proyecto documentó 15 sones y parlamentos en lengua mixteca de una de las danzas prehispánicas que se mantiene viva en la región

Cada julio, durante la fiesta patronal de Santiago Apóstol, la música anuncia el inicio de una tradición que acompaña a Santiago Juxtlahuaca desde hace generaciones. Los sones, los parlamentos en lengua mixteca y los pasos de la “Danza de los guerreros del Sol” forman parte de la memoria colectiva que durante décadas se ha transmitido de manera oral y que hoy ya se resguarda y difunde como registro sonoro, lo cual abona a su preservación.

Se trata del proyecto de Marcos Bernabé González Chávez: “Grabación de la música y textos en lengua mixteca de la danza de los Chilolos o Guerreros del Sol”, beneficiado por el Programa de Apoyo a las Culturas Municipales y Comunitarias (PACMyC) Oaxaca 2025, de la Secretaría de Cultura del Gobierno de México. 

Con el apoyo, se realizó la grabación profesional de 15 sones tradicionales y se documentaron los parlamentos conservados en lengua mixteca con el objetivo de producir un material de consulta para instituciones educativas y comunidades interesadas en dicha expresión cultural.

La iniciativa surgió de una preocupación compartida por quienes mantienen viva la manifestación cultural en Santiago Juxtlahuaca, pues en otras comunidades vecinas ya no se practica: “Ambas danzas de chilolos tienen poco interés en la población, pero son de las danzas prehispánicas y autóctonas más antiguas de la región”, comenta en entrevista Marcos Bernabé. 

Originario de Santiago Juxtlahuaca, Bernabé baila desde los siete años: a los 12, aprendió la “Danza de los Chilolos”; y participa en la de los “Guerreros del Sol” desde 2010. En 2015, formó su propio grupo, después de aprender con el maestro Aureliano, de la comunidad de Santa Rosa Tlacholoapan, quien le transmitió los conocimientos necesarios para presentar dicha tradición.

La “Danza de los guerreros del Sol” representa uno de los procesos de evangelización que llegaron a los pueblos mixtecos durante la época colonial. Participan 14 personajes: entre ellos, Santiago Apóstol, Pilatos, Caifás y el Sabio, quienes desarrollan una historia en torno a la creación de la túnica de Jesucristo. Cada año, la comunidad la presenta del 21 al 28 de julio como parte de la celebración en honor de su santo patrono.

No obstante, parte de sus elementos originales desaparecen con el paso del tiempo. El disco reúne 15 sones, identificados con sus nombres en lengua mixteca, e incorpora los parlamentos registrados con el apoyo de Andrés Agustín Ramos, uno de los pocos portadores que aún los conserva: “Nada más se baila con puro sonido: ya no se hablan los parlamentos que se desarrollaban dentro de ella. Hay un señor de edad adulta que en la grabación menciona algunos parlamentos para tener la evidencia de que sigue”, afirma el entrevistado. 

Además de la grabación, el proyecto recopiló fotografías de hasta cinco décadas atrás, las cuales documentan la historia de la danza.

La primera etapa del proyecto concluyó con la producción del disco. Como siguiente paso, el material será distribuido gratuitamente en instituciones educativas para acercar la tradición a infancias y juventudes, además de la presentación de la danza en sitios que ya no la practican, con el fin de que puedan interpretarla de nuevo. 

Además de ser portador de la tradición, Marcos Bernabé es artesano. Elabora los sombreros y pinta a mano las plumas utilizadas por los danzantes con diseños ancestrales: conocimientos que comparte con los grupos con los cuales colabora y que forman parte del patrimonio cultural de la comunidad.

Para él, registrar la música y la lengua de la danza representa una forma de garantizar que las nuevas generaciones encuentren un punto de partida para conocerla, aprenderla y mantenerla vigente.

“Prácticamente, la ‘Danza de los guerreros del Sol’, junto con la de chilolo del Carnaval, es de las más prehispánicas, y no quisiéramos que se perdieran. Mientras haya personas de la comunidad donde se baile la danza y la gente tenga el amor por preservar las danzas prehispánicas, estas se seguirán manteniendo vivas”.