Redacción
Pobladores de San Juan Mazatlán, Mixe, desplazados por la violencia armada, pasaron la noche en los portales del Palacio de Gobierno para exigir justicia y condiciones seguras para regresar a sus comunidades.
El conflicto territorial con Santo Domingo Petapa, en una zona de alto valor ecológico, ha escalado en los últimos meses con ataques armados desde el 18 de febrero en localidades como Loma Santa Cruz. En los últimos tres años, la violencia ha dejado al menos tres personas asesinadas —Porfirio Bautista, Israel Cabrera y Palemón Agustín—, además de la muerte de una mujer de la tercera edad por inanición.

Los inconformes denuncian que más de 100 familias han sido desplazadas, mientras cerca de 500 habitantes de Rancho Juárez permanecen sitiados, sin alimentos suficientes, energía eléctrica ni acceso a servicios de salud y educación. También señalaron que continúan impunes los crímenes ocurridos en 2025 en la comunidad de El Platanillo.
Ante este panorama, organizaciones como la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (Ucizoni) demandan una mesa de atención de alto nivel, un plan de seguridad que garantice el retorno de las familias y el restablecimiento inmediato de los servicios básicos.
Por su parte, la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) emitió la medida cautelar 02/2026 por posibles violaciones graves a los derechos humanos. Mientras tanto, los desplazados continúan en espera de una respuesta efectiva de las autoridades.





































