2 de noviembre de 2006: siete horas que marcaron la historia de Oaxaca

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** Ese día, el crucero de Cinco Señores fue escenario del enfrentamientos entre fuerzas federales y ciudadanos que defendían Ciudad Universitaria y Radio Universidad.

Carolina Espina

Hace exactamente 20 años, mientras las familias oaxaqueñas conmemoraban el Día de Muertos, las calles del sur de la capital se convirtieron en un campo de batalla. Piedras, cohetones, barricadas incendiadas, gases lacrimógenos y tanquetas marcaron una jornada que quedó inscrita en la historia de Oaxaca como la Batalla de Todos Santos.

Era el 2 de noviembre de 2006. Elementos de la Policía Federal Preventiva (PFP), desplegados por el gobierno del entonces presidente Vicente Fox Quesada, avanzaron hacia el crucero de Cinco Señores, donde integrantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), estudiantes, profesores y vecinos mantenían barricadas para proteger los accesos a Ciudad Universitaria.

El operativo comenzó en las primeras horas de mañana, cuando los uniformados llegaron acompañados de maquinaria pesada para retirar los obstáculos colocados sobre avenida Universidad. La intervención desencadenó un enfrentamiento que se extendió durante aproximadamente siete horas y terminó con el repliegue de los contingentes federales.

Las fuerzas de seguridad utilizaron tanquetas equipadas con cañones de agua a presión, gases lacrimógenos y helicópteros, mientras grupos de manifestantes respondieron con piedras, cohetones y bombas molotov. El choque se extendió por calles aledañas a la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO).

Desde los micrófonos de Radio Universidad se difundieron llamados a la población para concentrarse en las inmediaciones de Ciudad Universitaria, lo que propició la llegada de nuevos grupos de ciudadanos y simpatizantes del movimiento. La emisora se había convertido en uno de los principales medios de comunicación de la APPO, desde donde se informaba sobre las movilizaciones, los operativos policiacos y la ubicación de las barricadas.

La resistencia civil consiguió que los elementos federales retrocedieran, sin lograr desplazar a los manifestantes de los accesos universitarios. El saldo del enfrentamiento incluyó decenas de lesionados y personas detenidas. Fueron documentados más de 70 heridos, entre manifestantes y policías, así como agresiones contra periodistas que cubrían los acontecimientos.

Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en su informe especial sobre el conflicto oaxaqueño, registró 48 personas detenidas durante los hechos del 2 de noviembre, quienes fueron ingresadas a los penales de Tlacolula y Cuicatlán.

La Batalla de Todos Santos ocurrió en uno de los momentos más críticos del movimiento social iniciado meses atrás. El 14 de junio de 2006, el intento de desalojo del plantón que mantenían los maestros de la Sección 22 en el Centro Histórico provocó una escalada de protestas y la articulación de organizaciones sociales, sindicatos, estudiantes y colectivos ciudadanos en torno a la APPO.

El movimiento exigía principalmente la salida del entonces gobernador Ulises Ruiz Ortiz, a quien responsabilizaba de la represión contra el magisterio y de la crisis política que atravesaba la entidad. El 29 de octubre, el gobierno federal ordenó el ingreso de aproximadamente cuatro mil elementos de la PFP a la capital oaxaqueña, quienes recuperaron el control del zócalo y retiraron diversas barricadas. Sin embargo, la resistencia permaneció activa en distintos puntos de la ciudad. Cuatro días después, el enfrentamiento de Cinco Señores evidenció que la intervención federal no había conseguido poner fin al conflicto.

La confrontación del 2 de noviembre no significó el final del movimiento. Durante las semanas posteriores continuaron las movilizaciones, detenciones y episodios de violencia, entre ellos los enfrentamientos del 25 de noviembre, que marcaron otra de las jornadas más graves de aquel año.

La CNDH documentó violaciones a derechos humanos cometidas por autoridades de distintos órdenes de gobierno durante el conflicto, en un periodo que dejó profundas consecuencias sociales y políticas para Oaxaca. A 20 años de distancia, la Batalla de Todos Santos permanece como uno de los episodios más representativos del movimiento magisterial y popular de 2006, recordado por organizaciones sociales y participantes de aquellas movilizaciones.

Aquel 2 de noviembre, mientras Oaxaca honraba a sus muertos, miles de personas salieron a las calles en medio de una confrontación que trascendió las demandas del magisterio y puso en el centro de la discusión nacional el ejercicio del poder, la protesta social y la actuación de las fuerzas de seguridad.