Oaxaqueños y oaxaqueñas de distintas regiones del estado coincidieron en señalar que el Estado atraviesa actualmente un clima de paz, estabilidad y tranquilidad social, un escenario que, aseguran, no es producto de la casualidad, sino del trabajo político constante que se realiza desde el Gobierno del Estado.
De acuerdo con opiniones recogidas entre habitantes de la capital y del interior de la entidad, en la vida pública suele darse mayor visibilidad al conflicto, mientras que los periodos de gobernabilidad pasan desapercibidos, pese a su impacto directo en el funcionamiento del estado y en la vida cotidiana de la población.
En ese sentido, ciudadanos consultados destacaron el papel del secretario de Gobierno, Jesús Romero López, a quien atribuyen una conducción política basada en el diálogo, la atención oportuna de conflictos y la interlocución permanente con comunidades, organizaciones sociales y actores políticos.
Señalaron que en un estado históricamente complejo y diverso como Oaxaca, mantener condiciones de estabilidad representa un reto mayor, particularmente en momentos de alta sensibilidad política, como el actual proceso de revocación de mandato del gobernador Salomón Jara Cruz, ejercicio democrático que se desarrolla sin incidentes mayores.
Para la ciudadanía, que este proceso inédito en el país se lleve a cabo en un ambiente de calma es un indicador de que las instituciones están funcionando y de que existe una coordinación política que privilegia la prevención de conflictos sobre la confrontación.
Subrayaron que no se trata de negar la existencia de problemas sociales, sino de la capacidad de las autoridades para atenderlos, encauzarlos y evitar que escalen. “La gobernabilidad no siempre se ve, pero se siente en la tranquilidad de las comunidades y en que el estado no se paralice”, expresaron.
Finalmente, señalaron que el ejercicio de revocación de mandato no solo evalúa a una figura de gobierno, sino también la fortaleza del aparato institucional, y consideraron que Oaxaca está superando esta prueba gracias a una conducción política responsable, donde la paz social se construye a partir de escuchar, conciliar y cuidar el equilibrio social.









































