Reconoce INE fallas en el reloj del debate, responsabiliza a la empresa y defiende su formato

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El Instituto Nacional Electoral (INE) reconoció las fallas en el cronometraje de los candidatos presidenciales este domingo, aunque responsabilizó a la empresa contratada para la producción del primer debate presidencial. Sin embargo, el instituto negó que el formato haya impedido a los aspirantes exponer sus ideas.

Entrevistado, el consejero Martín Faz Mora, integrante de la Comisión Temporal de Debates, se dijo sorprendido de que la candidata presidencial Xóchitl Gálvez de la coalición Fuerza y Corazón por México haya acusado que no pudo desarrollar propuestas de salud durante el debate, debido al número de preguntas de los moderadores y el limitado tiempo para responder.

Incluso, el consejero reveló a Latinus que en la Comisión Temporal se propuso a los representantes de Xóchitl Gálvez, Claudia Sheinbaum y Jorge Álvarez Máynez cambios en el formato de participaciones, lo cual rechazaron.

“Estas representaciones de candidaturas conocieron el formato, lo aprobaron y debo decirte más todavía (…) después de como unos tres ensayos, se les hizo una propuesta para mejorar la dinámica, para hacer una modificación, y no quisieron las representaciones, dijeron: ‘No, dejemos el formato como estaba’. Entonces, yo más bien pienso que tal vez no hubo una comunicación muy fluida entre las representaciones y las candidaturas”, mencionó.

Cuestionado sobre qué consistía la propuesta que rechazaron los representantes Iván Escalante de Sheinbaum; Max Cortázar de Xóchitl Gálvez y Juan Zavala del candidato Álvarez Máynez, el consejero explicó: “Las tres preguntas que se les hacía una tras otra, se les sugirió que en lugar de hacerles tres preguntas de un hilo, por decirlo de esa forma, que fuera una pregunta uno, otra pregunta otro, para que hubiera más intercambio entre ellos, pero dijeron: ‘No, ya ensayamos como estaba el formato y queremos que así se quede’”.

En tanto, sobre las fallas que señalaron Sheinbaum y Álvarez por fallas en el reloj de participación, el consejero Martín Faz mencionó: “Ahí sí hubo un problema con la producción, no hay que olvidar que nosotros contratamos a una productora, el INE no tiene la capacidad de producción para un debate; ni de este, ni de los que vienen”.

“Se hizo una licitación, hay una empresa que lo está llevando. Tuvimos siete ensayos previos, sólo una vez falló el cronómetro en el ensayo final. Por cierto, (fue) el del domingo por la mañana, y entonces se les dijo: ‘Falló esto, ¿Qué va a pasar?’, ‘No, ya lo resolvimos’. Pero bueno, falló a la hora de la hora, y sí, asumimos ahí un error”.

Faz Mora indicó que en la Comisión Temporal de Debates se escuchará a los representantes de los candidatos para el segundo y tercer debate, a fin de que se eviten errores y se mejoren los formatos. Mencionó que la sede del segundo debate, los Estudios Churubusco, cuenta con un área especial para realizar este tipo de eventos. Destacó que la empresa contratada para la producción, Full Circle Media, S.A. de C.V., deberá evitar que suceden las fallas nuevamente.

Interactuaron moderadores 50 veces con los tres candidatos

La noche del domingo, los moderadores Denise Maerker y Manuel López San Martín tuvieron durante el primer debate presidencial unas 50 interacciones con los candidatos de Sigamos Haciendo Historia, Claudia Sheinbaum; la de Fuerza y Corazón por México, Xóchitl Gálvez, así como con Jorge Álvarez Máynez, de Movimiento Ciudadano.

Latinus hizo una revisión a la transmisión del debate celebrado el domingo en un set dentro del Consejo General del INE, instalación que por primera vez fue sede de un ejercicio de este tipo.

Aunque el formato “A” del debate establecía que los moderadores harían 30 preguntas previamente seleccionadas de entre 108 filtradas por Signa Lab, un acuerdo aprobado por el Consejo General estableció que “quienes llevan la conducción del debate, pueden interactuar en forma directa, hacer preguntas personalizadas e improvisadas a las candidaturas, comentar y contrastar las respuestas con datos o hechos en las intervenciones; modificar la duración y el orden de participación conforme se desarrolle el debate e, incluso, requerir a la persona participante que conteste determinada pregunta o alusión”.

Latinus