Exhiben ignorancia de Tania Navarro, presidenta de la Jucopo, tras pronunciamiento

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** El Congreso de Oaxaca emite pronunciamiento sin sustento en política internacional

Redacción

Un pronunciamiento aprobado por la LXVI Legislatura del Congreso del Estado de Oaxaca para “defender la soberanía y dignidad nacional”, evidenció no solo una lectura superficial del contexto internacional, sino también la falta de conducción política y técnica de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), que encabeza la diputada, Tania Caballero Navarro.

El documento, firmado por diputadas y diputados locales, “rechaza de manera categórica” cualquier intervención de fuerzas militares extranjeras en territorio nacional y respalda la postura de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo. Sin embargo, especialistas y actores políticos señalan que el posicionamiento confunde deliberadamente los alcances de la soberanía nacional, mezclando conceptos de defensa, cooperación internacional y seguridad, materias que no competen al Congreso local, ni forman parte de su marco de atribuciones constitucionales.

Desde el ámbito legislativo, el pronunciamiento deja ver una ausencia de criterio en política exterior, área que corresponde exclusivamente al Estado mexicano a través del Ejecutivo federal y el Senado de la República. Para observadores parlamentarios, esta omisión refleja desconocimiento de las facultades constitucionales y una narrativa diseñada más para el discurso político, que para el análisis jurídico.

La responsabilidad de encauzar a la diputación recae directamente en la presidenta de la Jucopo, Tania Caballero Navarro, a quien se le señala por no orientar ni acotar a las y los legisladores sobre los límites institucionales del Congreso local, exponiendo al Poder Legislativo de Oaxaca a emitir posicionamientos imprecisos y carentes de rigor, en temas de relaciones internacionales, en lugar de realmente trabajar para lo que fueron elegidos.

Lejos de fortalecer la defensa de la soberanía, el documento exhibe una visión reducida y simplista de un tema complejo, convirtiendo al Congreso estatal en una caja de resonancia política, sin análisis técnico ni responsabilidad institucional. Para críticos, el problema no es el respaldo al gobierno federal, sino la ignorancia legislativa con la que se pretende abordar asuntos que rebasan por completo la competencia local.

En lugar de legislar, fiscalizar o atender los rezagos estructurales del estado, la LXVI Legislatura optó por un pronunciamiento que, más que defender a México, deja en evidencia la falta de preparación de su dirigencia parlamentaria, misma que está trabajando más para la próxima revocación de mandato, por el parentesco que tiene y por el que llegó a la Cámara de Diputados., que por lo que necesita Oaxaca del Congreso local.