EFE.-El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró este jueves que la isla “está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos” sobre “cualquier tema”, para construir “una relación entre vecinos civilizada” y de “beneficio mutuo”.
En una inusual comparecencia televisada, el mandatario también afirmó que su gobierno prepara un plan de “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de Estados Unidos.
Tras la captura del presidente venezolano, Nicolás Maduro, por Estados Unidos el 3 de enero, el gobierno de Donald Trump acabó con el suministro de petróleo de ese país a Cuba.
Además, Trump declaró en una orden presidencial a La Habana la semana pasada como una “amenaza extraordinaria” para la seguridad nacional y anunció aranceles a los países que le suministren petróleo.
Cuba precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas. En los últimos días, se han empezado a sentir en la isla las consecuencias de la escasez de combustible, con un aumento de los apagones y largas colas para repostar en las gasolineras.
En las últimas horas, el sistema eléctrico nacional reportó que al menos 3.4 millones de personas se habían visto afectadas debido a un nuevo colapso parcial en el servicio, mismas que habitan en las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo, según la información.
Esta caída se debío a un “disparo” en una línea de alta tensión de 220 kilovatios en la provincia de Holguí y se trata de la segunda ocasión en la que se registra una situación como esta.
Cabe mencionar que México es uno de los principales proveedores de crudo para Cuba y, actualmente, es flanco de las advertencias de Trump, quien insiste al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum detener la ayuda que es enviada, sin embargo, la mandataria ha mencionado que no detendrá de enviar asistencia humanitaria.






































