Redacción
El Poder Judicial de la Federación asestó un golpe a la sentencia de 50 años de prisión impuesta a Miguel Peralta Betanzos, por tentativa de homicidio en agravio de la diputada morenista Elisa Zepeda. El Primer Tribunal Colegiado, con sede en San Bartolo Coyotepec, resolvió anular la condena al concluir que hubo una indebida valoración de pruebas y una vulneración a la presunción de inocencia.
Por unanimidad, los magistrados determinaron que existió “insuficiencia probatoria” para sostener la sentencia dictada el 4 de marzo de 2022 por una sala del Tribunal de Justicia del Estado de Oaxaca, la cual responsabilizó a Peralta Betanzos del ataque contra la hoy legisladora de Morena en el Congreso del Estado de Oaxaca.
El fallo federal obliga a revisar nuevamente el caso bajo criterios estrictos sobre la fiabilidad de los testimonios. Sin embargo, permanece firme la sentencia relacionada con el homicidio de Iván Zepeda, hermano de la diputada.
El antecedente inmediato se remonta a 2024, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación ordenó revisar el proceso al advertir posibles “vicios” y falta de fundamentos sólidos en la resolución condenatoria.
La defensa de Peralta Betanzos, encabezada por Araceli Olivos, sostuvo que el resolutivo abre la puerta a evidenciar presuntas pruebas fabricadas. “El tribunal fija lineamientos claros sobre cómo deben valorarse los testimonios. Si se corrigen esas irregularidades, podría alcanzarse la libertad absoluta”, afirmó.
El caso tiene su origen en el conflicto comunitario de Eloxochitlán de Flores Magón, donde desde 2012 se intensificaron disputas por el control político y el uso de recursos naturales, particularmente en torno al río Xangá Ndá Ge. Pobladores han denunciado criminalización por oponerse a proyectos atribuidos a Manuel Zepeda Cortés, identificado como cacique local con pasado priista y vínculos actuales con Morena.
La violencia escaló en diciembre de 2014, cuando una balacera interrumpió una asamblea comunitaria para la elección de autoridades. El enfrentamiento dejó un hijo de Zepeda Cortés muerto y al menos 11 personas heridas, lo que derivó en acusaciones contra 34 integrantes de la comunidad.
Peralta Betanzos fue detenido en 2015 en la Ciudad de México y trasladado a Oaxaca. Permaneció encarcelado hasta 2019, cuando no se acreditaron pruebas suficientes en su contra. Tras la apelación de la familia Zepeda, el proceso fue reabierto y culminó con la sentencia anulada ahora por el tribunal federal.
En 2025, el propio Peralta Betanzos aseguró que nunca estuvo presente durante los hechos y que su encarcelamiento respondió a intereses políticos. “No hemos estado del lado del poder y por eso no hemos tenido justicia, pero nos asiste la razón”, declaró en conferencia.
La resolución del tribunal federal reconfigura un caso emblemático que entrelaza conflicto comunitario, disputa política y cuestionamientos al sistema de justicia en Oaxaca.









































