“Ciclón bomba” paraliza Nueva York y afecta noreste de Estados Unidos

32

AP.- Una enorme tormenta de nieve, un “ciclón bomba”, azotó el lunes el noreste de Estados Unidos desde Maryland hasta Maine, obligando a millones de personas a quedarse en casa en medio de fuertes vientos y alertas de ventisca, al tiempo que los servicios de transporte quedaron suspendidos y las escuelas y negocios cerraron.

Se trata de la tormenta más intensa en una década, según los meteorólogos. Trajo consigo más de 60 centímetros de nieve a partes del noreste metropolitano, rompiendo récords de acumulación en algunos lugares al grado que la circulación quedó paralizada y Naciones Unidas se vio obligada a aplazar una reunión del Consejo de Seguridad.

Las autoridades declararon emergencias y el cierre de escuelas —incluso en la ciudad de Nueva York, que tuvo su primer “día de nieve a la antigua” en seis años—, y la población tuvo que hacer frente a interrupciones en el servicio eléctrico.

Incluso mientras la nevada se desplazaba hacia el norte, disminuyendo en otras áreas, el Servicio Meteorológico Nacional (NWS por su sigla en inglés) señaló que da seguimiento a otra tormenta que podría traer más nieve a la región hacia finales de esta semana.

El servicio meteorológico se refirió a la tormenta como un “clásico ciclón bomba frente a la costa noreste”. Un ciclón bomba ocurre cuando la presión de una tormenta cae una determinada cantidad dentro de un periodo de 24 horas, y se presenta principalmente en otoño e invierno, cuando el gélido aire ártico puede llegar al sur y chocar con temperaturas más cálidas.

Aunque provocó afectaciones y era potencialmente peligrosa para millones de residentes a lo largo de la costa este, los meteorólogos quedaron maravillados con su combinación de poder y belleza.

La tormenta alcanzó la temperatura exacta para una nevada húmeda y pesada. Con un poco más de calor, su precipitación no habría sido de nieve; con un poco más de frío, no habría habido tanta humedad en el aire para alimentar esa nevada, dijo Owen Shieh, meteorólogo de coordinación de alertas en el Centro de Predicción del Clima del Servicio Meteorológico Nacional en Maryland.

Acostumbrados a las nevadas

En el Bajo Manhattan, las personas que paleaban nieve parecían superar en número a los trabajadores de oficina que pasaban por el lugar, y los peatones caminaban libremente por calles que normalmente están bloqueadas por el tráfico matutino.

“Está muy tranquilo, excepto por el viento”, dijo Luis Valez, conserje en una torre residencial cerca de Wall Street, mientras despejaba la acera.

Matthew Wojtkowiak, un abogado de 57 años de edad, también estaba paleando nieve en su vecindario de Brooklyn. “Soy del centro-norte, así que esto está dentro de lo normal”, explicó. “No tan mal, pero tampoco tan fácil”.

Karen Smith y Adele Bawden son turistas que visitan Nueva York desde Reino Unido.

“Hemos estado bailando en Times Square esta mañana en medio de la calle en hora pico”, dijo Bawden. “Simplemente hemos estado bailando y sin creer que pudiéramos hacerlo”.

Ingrid Devita señaló que le gustaba patrullar el Lower East Side en esquís, en busca de personas que pudieran necesitar ayuda. “Encuentro personas que se caen en la nieve y no pueden levantarse”, contó.

Central Park, en la ciudad de Nueva York, registró 48 centímetros de nieve. Warwick, Rhode Island, superó los 91 centímetros, encabezando al país hasta ahora. La ráfaga de viento más rápida, de 133 kilómetros por hora, se registró en Nantucket, con ráfagas con fuerza de huracán en todo Cape Cod.

Más de 5 mil 600 vuelos hacia y desde Estados Unidos fueron cancelados el lunes, y otros 2 mil vuelos programados para el martes permanecerán en tierra, según el sitio web de rastreo FlightAware. La mayoría de las cancelaciones tuvo lugar en Nueva York, Nueva Jersey y Boston. Casi 2 mil 500 vuelos sufrieron demoras.

El Aeropuerto Internacional T.F. Green de Rhode Island anunció el lunes la suspensión temporal de todas las operaciones del aeropuerto. El Servicio Meteorológico informó que la instalación recibió 83.3 centímetros de nieve, rompiendo un récord establecido en 1978.

La Autoridad Metropolitana de Transporte de Nueva York informó la noche del lunes que las líneas de metro están en su mayoría operativas tras haber experimentado retrasos, con la excepción del muy afectado distrito de Staten Island, donde el servicio ferroviario permanecía suspendido.

Varios lugares emblemáticos e instituciones culturales anunciaron cierres este lunes, desde el Museo de Arte Moderno de Nueva York hasta el Cementerio Nacional de Arlington, en Washington D.C. Los espectáculos de Broadway fueron cancelados la noche del domingo.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani aseguró que las clases presenciales se reanudarán el martes, pero funcionarios de uno de los bastiones republicanos de la ciudad criticaron la medida.

El presidente del distrito de Staten Island, Vito Fossella, dijo que la escuela debería permanecer cerrada debido a que los caminos son intransitables y las aceras están bloqueadas. El sindicato de maestros, la United Federation of Teachers, aconsejó a sus miembros ser cautelosos y poner su seguridad primero al decidir si presentarse a trabajar.

Portavoces de Mamdani no respondieron de momento a un correo electrónico en busca de comentarios. El lunes temprano, cuando anunció que las clases volverían a reanudarse, bromeó: “Todavía pueden lanzarme bolas de nieve cuando me vean”.