El presidente estadounidense, Donald Trump, admitió este miércoles que la ofensiva que inició contra Irán el pasado febrero está detrás de la contundente derrota republicana en las elecciones del martes, debido al incremento que provocó en los precios de los combustibles, aunque aseguró que, si tuviera que volver a elegir, atacaría de nuevo a la República Islámica.